header-06

Luminotecnia N 124

La Asociación Argentina de Luminotecnia

Hace 8 años, en una reunión realizada en La Cumbre, provincia de Córdoba, para celebrar los 40 años de la fundación de la AADL, un joven ingeniero que representaba a una de las empresas líderes del mercado lanzó una pregunta que dejó muda, por unos segundos, a la audiencia, formada por lo que podríamos llamar la alta dirección de la Asociación. Como yo no estuve presente por un problema familiar, a pesar de haber pagado el pasaje, no tengo registro en mi memoria de las respuestas inmediatas que se dieron en el lugar, pero sí recuerdo que, en las posteriores reuniones de Comisión Directiva del Centro Regional Buenos Aires esa pregunta, aparentemente inocente, volvió a cobrar fuerza y todos los integrantes de aquella comisión intentamos dar una respuesta. Fue interesante, hubo muchas respuestas de acuerdo a la interpretación personal de cada uno, pero no hubo ninguna que satisficiese a todos, por lo que el interrogante quedó en el aire y la institución siguió su camino.

Hoy me lo volví a preguntar y pensé que la respuesta debía estar en los estatutos, donde se define como fin de la AADL el divulgar el buen uso de la luz. O sea, sirve para eso. Lo que cabe luego preguntarse es, primero en qué consiste el buen uso de la luz, luego qué importancia tiene ese buen uso y, finalmente, cómo se lo divulga.

Yo me contesto a mí mismo. Buen uso de la luz consiste en lograr la cantidad y calidad de luz necesaria en cada lugar de manera eficaz, o sea, utilizando la menor cantidad de recursos para lograr plenamente el objetivo.

La importancia tiene también una respuesta amplia. Por ejemplo, está demostrado que una buena iluminación mejora la calidad del trabajo, aumenta la comodidad en cualquier ambiente, jerarquiza una obra de arquitectura, aumenta la seguridad en el tránsito vehicular y la sensación de seguridad en los peatones; si la hacemos de manera eficiente, utilizando lo mejor que la técnica del momento ofrece, reducimos el gasto de energía, preservando el medio ambiente y algunas cosas más.

Para lograr el objetivo, los estatutos también nos dan pautas, que no son limitativas. Considerando la época en que fueron escritos, se habla de publicaciones y cursos, a lo que luego se agregó la revista Luminotecnia y, más en la actualidad, la página de Internet, que en 1966 ni nos imaginábamos que iba a existir.

Pero ahora me pregunto para qué les sirve la AADL a cada uno de sus integrantes.

Para un socio colectivo, una empresa, interesada en el buen uso de la luz y, por lo tanto, que comercializa buenos productos, debe beneficiarse con la elevación de la calidad de la demanda del mercado, de modo de competir con sus colegas por un mercado más redituable.

Para un socio activo, enterarse directamente a través de los socios colectivos y de otros socios activos, sobre la existencia de nuevos productos y nuevas técnicas, aprendiendo y enseñando a la vez el buen uso de la luz.

Y, no menos importante, para conocernos entre todos, cambiar opiniones, de vez en cuando pelear un poco y, juntos, mejorar en lo que está a nuestro alcance la vida de nuestros semejantes.

Para seguir en ese camino ahora mismo, los invito a leer esta edición de Luminotecnia.


Comparte esta Nota:
Bookmark and Share

No comments yet

Leave a Reply





XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Mas Vistos

Stats

eXTReMe Tracker