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Consumir energía eléctrica en iluminación del modo más eficiente para contribuir a frenar el cambio climático

Autor: Ing. Luis Deschères
UBA-Facultad de Ciencias Exactas y Naturales
Profesor Titular-Cátedra; Iluminación y Color
Carrera de Especialización en Higiene y Seguridad en el trabajo

  • Introducción
  • La escasez de la energía eléctrica así como el cambio climático son hoy los grandes temas de nuestro mundo. Ambos están interrelacionados y trataremos de analizar primero la situación global, luego la de nuestro país y finalmente la contribución que “nuestro mundo de la luz” puede aportar. Su enfrentamiento involucra la responsabilidad no sólo de los gobiernos, políticos, empresas sino también a cada uno de los habitantes en cada lugar de nuestro planeta. Sólo una gestión globalmente responsable y ampliamente participativa puede evitar el poner en un alto riesgo las necesidades de las generaciones futuras.

    Desde el inicio del período industrial hasta la fecha, las actividades humanas incrementaron aceleradamente la concentración de GEI (gases de efecto invernadero)1. Por ejemplo la concentración de CO2 pasó de 280 a 380 ppm. El CO2 (bióxido de carbono) es el principal de ellos seguido del CH4 (metano), y N2O (óxidos de nitrógeno) conocidos también como “GEI directos de primera categoría”. Esta concentración no tiene precedente en los últimos 500 mil años y quizás más.

    Se predijo oportunamente que el calentamiento global producido por estos incrementos de GEI causaría fuertes impactos sobre los soportes de la vida en la tierra con consecuencias de alcances imprevisibles para las actividades humanas”. En 1997, los países firmantes del Protocolo de Kyoto se comprometieron a reducir las emisiones de CO2. a un 5% por debajo de lo que emitirían tres años después (1990). Son muy pocos los logros y el compromiso vence en el 2012.


    El documento “Prospectiva Medio Ambiental de la OCDE para el 2030” prevé que para ese año y en ausencias de nuevas políticas, que las emisiones mundiales de GEI aumenten un 37% más y para el 2050 un 52%. Esto podría ocasionar un aumento de la temperatura mundial por encima de los niveles preindustriales, del orden de 1,7 a 2,4 °C en 2050 lo que conllevaría un incremento de las olas de calor, las sequías, las tormentas e inundaciones, con el consecuente daño a la infraestructura clave y a las cosechas.

    Es probable que se extingan un considerable número de las especies vegetales y animales que conocemos hoy en día. La ONU también alerta sobre la extinción de 150 especies animales al día lo que significa que desaparecen entre 18 mil y 55 mil especies y es evaluado como la mayor pérdida biológica desde la desaparición de los dinosaurios. La producción combinada de alimentos y biocombustibles exigirá un 10% de incremento de tierra cultivable en todo el mundo con la consecuente pérdida de hábitats para la vida silvestre.

    La escasez de agua se agudizará debido al uso y gestión insostenible, así como al cambio climático. Se espera que el número de personas que ya viven esta situación de severa escasez aumente en otros mil millones hasta alcanzar más de 3.900 millones.

    Por ejemplo la Academia China de las Ciencias afirma que el 7% de sus glaciares se desvanece cada año y que la supervivencia de 300 millones de personas del árido oeste de China depende del agua de los glaciares.

    En las próximas décadas el panorama de las tendencias económicas y ambientales diferirá de una región a otra. Se espera que para el 2030 la economía mundial casi se duplique y que la población del mundo aumente de 6.500 millones que hay hoy en día a 8.200 millones. La mayor parte del crecimiento tanto en el ingreso como en la población tendrá lugar en las economías emergentes de Brasil, Rusia, India, Indonesia, China y Sudáfrica (los denominados BRIICS) y también en otros países en desarrollo.

    Lo más preocupante es que algunas evidencias científicas aseguran que, aunque se cumplan los requerimientos de Kyoto, el fenómeno del recalentamiento global ya es a esta altura imparable y que la mejor estrategia consiste en adaptarse a él.

    Esto significa prepararse para convivir con lluvias torrenciales en zonas normalmente áridas, períodos prolongados de sequías en zonas que eran fértiles y un ascenso del nivel del mar será causa de que muchas ciudades queden sumergidas. Parte de estas situaciones ya están sucediendo y cada vez con más frecuencia.

    El Secretario General de GLOBE (organización que convocó al Foro Internacional G8+5 en Brasilia el pasado 21/22 de febrero) Adam Matthews, señaló que “el cambio climático no es un fenómeno a futuro, ya se está produciendo y adaptarse a él tendrá un costo de entre 28 y 67 mil millones de dólares para el mundo en desarrollo para el año 2015.

    El ingreso creciente y las aspiraciones a mejores niveles de vida aumentarán la presión sobre los recursos naturales de nuestro planeta. Las perspectivas económicas de muchos de los países más pobres se encuentran amenazadas por el uso insostenible de los recursos naturales, la contaminación descontrolada en las ciudades en rápido crecimiento y los efectos del cambio climático. Los países en desarrollo son los más vulnerables al cambio climático ya que carecen de la capacidad financiera e institucional para adaptarse.

    1.1. Situación de la Argentina respecto a las emisiones de GEI

    Existen numerosos estudios realizados por calificados profesionales de prestigiosas Instituciones nacionales. Como siempre ocurre en nuestro medio, muy poco divulgados como para que nuestra población tome conocimiento y conciencia de lo que pasa en nuestro país sobre un tema tan importante que definirá la supervivencia futura de nuestra humanidad.

    Veamos cuál es el inventario nacional de nuestros GEI . Para ello recurrimos al informe ”2da. Comunicación Nacional de la República Argentina a la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático” (1).

    1. Energía – (47%)
    2. Procesos Industriales – (4%)
    3. Agricultura y Ganadería – (44%)
    4. Residuos – (5%)

    Tabla1

    1. ENERGIA (47%) 2. PROCESOS INDUSTRIALES (4%) 3.AGRICULTURA Y GANADERIA (44%) 4.RESIDUOS (5%)
    CO2 :90% CH4 : 9% CO2 :87% HCFs : 9% N2O :52% CH4 : 48% CO2 :7% CH4 : 93%
    Industrias manufactureras (12%). -Industrias de la Energía (27%). -Transporte (30%) -Residencial (13%). -Fugas Producción Gas Natural (9%) -Otros (9%) -Minerales Cemento + Cal. (30%). -Producción Metales (52%) -Industria Química (9%). -Halocarbones y SF6 (9%) -Fermentación Entérica (46%)- -Uso de Suelos agrícolas. (52%). -Otros (2%) -Residuos Sólidos (54%). -Aguas Residuales Domésticas (31%). Aguas Residuales Industriales (31%)

    Emisiones Totales de Millones de Toneladas
    de CO2 Eq., con y sin Cambio en el Uso de la Tierra y Silvicultura

    Tabla 2.

      1990 1994 1997 2000
    Emisiones totales con CUSS 216,3 223,3 241,6 238,7
    Emisiones totales sin CUSS 231,0 257,5 270,9 282,0

    1.1.1. Vulnerabilidad al Cambio Climático en Argentina

    Veamos algunos comentarios del documento (1) “El perfil productivo del país, con un alto porcentaje de exportaciones agrícolas y de manufacturas de origen agropecuarias hace que el mismo sea potencialmente vulnerable al Cambio Climático.

    En la mayor parte del territorio argentino y en muchas regiones vecinas de los países limítrofes hubo notables tendencias climáticas durante las últimas 3 o 4 décadas, muy probablemente relacionadas con el calentamiento global.

    La temperatura de la zona cordillerana de la Patagonia tuvo un aumento de más de un grado, con el consiguiente retroceso de casi todos los glaciares andinos. Hubo un secular retroceso de los caudales de los ríos que se originan en la cordillera en las provincias de San Juan, Mendoza, Río Negro y Neuquén, probablemente ocasionado en la disminución de las precipitaciones nivales sobre la Cordillera de los Andes.

    Para los caudales de los ríos de la cuenca del Plata se espera un retroceso de los caudales debido a que no habría nuevos cambios significativos en la precipitación, pero si un considerable calentamiento y por lo tanto un incremento de la evaporación con una consiguiente reducción del escurrimiento superficial. Esto traerá pérdidas en la generación hidro-eléctrica regional, aumento de la concentración de contaminantes y dificultades en la navegación fluvial. Por la misma razón, se espera un aumento del estrés hídrico en todo el norte y parte del oeste del país lo que afectaría la producción agropecuaria y en algunas zonas comprometería el suministro de agua potable”

    Las proyecciones de la temperatura para el corriente siglo hacen prever que continuará la tendencia recesiva de los glaciares de la región. La velocidad de este cambio dependerá, en

    la segunda mitad del siglo, del escenario de emisiones globales que se concrete desde ahora. Aunque no se cuenta con modelos para el pronóstico del comportamiento de los glaciares de la región, es muy probable que se pierdan importantes valores paisajísticos. El Glaciar Perito Moreno es una maravilla de la naturaleza que ofrece cada 4 o 5 años un soberbio espectáculo con el derrumbe de su dique que retiene las aguas de un lago, Figura 2. Afortunadamente este glaciar es uno de los únicos dos que no están en retroceso en el Hielo Continental Sur que la Argentina comparte con Chile, pero seguramente estará en peligro si continúa la tendencia al calentamiento en toda la región. Este extracto del documento (1) nos ubica en la temática energía – cambio climático en nuestro país.

    1. Las emisiones de CO2 a nivel mundial.

    Las estadísticas de los 20 países que más CO2 emiten, indican que EE.UU y China son responsables de casi la mitad de estas emisiones mundiales. EE.UU con 6.046 millones de toneladas, China con 5.007 de tn. Entre los veinte países que más emiten encontramos a Brasil en el puesto 16° con 332 millones de tn y en el 20° con 308 millones de tn a Arabia Saudí. Nuestro país no figura en esta lista de los 20 más contaminadores. Si hacemos la evaluación con las tablas 1 y 2, para el año 2000, nuestro record sería del orden de 118 millones de toneladas de CO2 y no debe haber crecido mucho hasta el 2004. Si hacemos una estimación de las toneladas de CO2 por habitante, EEUU tiene 20,3 TnCO2 / hab., China 3,8 …Canadá 20…Brasil 1,8. Argentina sería del orden de 3,4 TnCO2 / hab.

    Por primera vez, los países hasta ahora divididos en grupos de presión de acuerdo a sus economías, se han unido para realizar la próxima Cumbre en Copenhague (2009) con una agenda u hoja de ruta que reconoce que “la lucha contra el calentamiento va unida al combate contra la pobreza”.

    Esto último es de suma importancia. Porque para los países en desarrollo como el nuestro el aceptar reducciones en las necesidades de energía tiene un alto costo, Se requiere ayuda financiera y transferencia de tecnología ya prometida por los países ricos, acción que hasta ahora no ha podido ser medida, reportada y verificada.

    3. Acciones oficiales de la Argentina en cuanto a energía y emisiones de GEI.

    El crecimiento y desarrollo que la humanidad se ha puesto como modelo, están directamente relacionadas con las necesidades de energía. Pero cabe recordar que el 20% de la humanidad consume el 80% de la energía requerida para ese objetivo y que el resto de la humanidad anhela con desesperación este modelo de vida…”

    La Argentina ha puesto en marcha un Programa de Uso Racional de la Energía (2004) puesto en vigor por la Secretaría de Energía mediante Resolución 415/04. Su objetivo es incentivar el ahorro de energía eléctrica para generar excedentes para uso industrial.

    En el mismo programa, la Secretaría de Energía desarrolla el Proyecto de Eficiencia Energética en Argentina con la participación de las empresas EDENOR, EDESUR y EPEC. El objetivo global es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la remoción sistemática de las barreras que impiden las actividades y las inversiones en eficiencia energética y en conservación de la energía. El proyecto se ejecutará en un período de seis años, su costo total se estima en US$40.300.000. La donación de US$ 10.000.000 del GEF (Programa ELI) se completa con aportes del gobierno nacional, fuentes comerciales de financiamiento y otros participantes en actividades de eficiencia energética.

    1. La iluminación y los desafíos energéticos en Argentina

    En Argentina, el consumo de energía eléctrica en iluminación se estima que es del 26% del total nacional facturado (5). Entre los múltiples usos de la energía, a la iluminación se la pone en la “mira” en cuanto se deben tomar decisiones para reducir los consumos de energía ya que es el único uso o transformación de energía eléctrica en energía radiante visible.

    Le corresponde a la AADL (Asociación Argentina de Luminotecnia) como garante de las buenas prácticas de la iluminación, poner en claro este desafío estableciendo, por un lado los consumos atribuidos a la iluminación y por otro presentando las mejores soluciones para economizar energía preservando las prácticas en términos de eficiencia energética y medioambientales para el beneficio de la calidad de vida de todos los ciudadanos.

    A las loables acciones oficiales mencionadas, se le suma ahora un proyecto de ley del Poder Ejecutivo por el cual se prohibirán a partir del 32 de Diciembre de 2010, la importación y comercialización de lámparas incandescentes de uso residencial en todo el territorio argentino. Se pretende lograr un reemplazo de dichas lámparas por las denominadas de bajo consumo LFC, lo cual representará, como veremos, un significativo ahorro de energ
    ía.

    Sin embargo, la “prohibición” no es todavía manejable, el plazo es exiguo y de hecho podría traer más de un inconveniente. Este tema es hoy todavía debate internacional y si bien nadie duda de la eficiencia del reemplazo muchos fabricantes no esperan que el cambio se produzca de la noche a la mañana. La industria mundial tiene que adaptarse a las cantidades y calidades de lámparas necesarias para seriamente iniciar este ansiado cambio. Pero es importante que se dispongan los medios para promocionar rápidamente el uso tanto en el sector residencial como en áreas parciales de los comercios.

    4. El mundo de las lámparas en nuestro planeta

    Actualmente, se estima en 33.000 millones la cantidad de lámparas que funcionan en el mundo. También que la producción anual es de 20.000 millones de unidades. De esta producción anual, se estima en 11.000 millones anuales las correspondientes a las incandescentes y entre 1.500 a 1.800 millones las lámparas de bajo consumo LFCi. De estas últimas, el 80% se produce en China. (Fuente: Recherche Ecrin Enterprises)

    En términos energéticos, este consumo de energía eléctrica en iluminación representa entre el 17 al 19% de la generación mundial de energía eléctrica lo que se puede expresarse numéricamente en un valor de 2.600 millones de MWh anuales.

    Ahora bien, en términos de impacto ambiental, este mismo consumo representa la emisión de 1.700 millones de toneladas de CO2 , principal contaminante atmosférico responsable del cambio climático.

    En nuestro país, el consumo facturado en iluminación se estima en el 26% del total facturado de energía eléctrica por tipo de usuario final. Como podemos apreciar estamos por encima de la media mundial. Por lo tanto es importante utilizar toda la tecnología disponible para hacer más eficiente nuestros consumos de iluminación.

    Analicemos cuál puede ser una rápida acción que si bien ya se ha implementado en nuestro país, merece ser profundizada.

    En lugares tales como la Comunidad Europea, Estados Unidos y los países de reciente alto crecimiento como China, Brasil, entre otros, se han realizado fuerte campañas para reducir el consumo eléctrico de la iluminación fundamentalmente en el área residencial promocionando el reemplazo de las tradicionales lámparas incandescentes por las de bajo consumo denominadas LFCi (lámparas fluorescentes compactas con balasto integrado.

    Los resultados han sido dispares. Veremos algunas situaciones. Pero en el caso de nuestro país podríamos expresar en forma muy adecuada cuál sería el beneficio de una fuerte promoción, divulgación, financiación con participación del Estado muy particularmente para su uso en los hogares de menores recursos. Presentamos el tema diciendo:

    Si cada hogar argentino utilizara una lámpara de bajo consumo LFCi de 15Watt en reemplazo de una incandescente de 75 Watt, con la generación actual, se dispondría de:

    -Energía eléctrica para 413.000 hogares nuevos.

    -Se reduciría la emisión a la atmósfera en 442.000 toneladas de CO2 por año.

    -Lo que sería equivalente a disponer de un bosque de árboles adultos absorbiendo CO2 con una superficie de 2,19 veces la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

    -O también equivalente a reducir la contaminación de CO2 que generan 155.000 automotores a nafta en la calle por año.

    5. Volumen mundial de las lámparas incandescentes y las de bajo consumo LFCi

    Es interesante conocer como están actuando los países y cuales son los impactos positivos para lograr la baja del consumo energético y la reducción de las emisiones de los GEI. A nivel mundial la IEA (2), estimó en el 2005 que las lámparas incandescentes eran responsables de un consumo de 970 millones de MWhora-anuales con una emisión de 560 millones de toneladas de CO2. El 61% de esta demanda correspondió al sector residencial y la mayoría del resto en el sector comercial y público. De continuar esta tendencia, para el 2030 se calcula una demanda de 1.610 millones de MWh-anuales.

    5.1. Ventas de lámparas por volumen a nivel mundial

    La obtención de estadísticas de ventas de lámparas a nivel mundial resulta una ardua tarea. La IEA (2006) hizo una revisión de una gran variedad de datos y pudo estimar que en el año 2003, la cantidad de lámparas incandescentes vendidas fue de 13.200 millones de unidades representando más del 72% del volumen del mercado global de todo tipo de lámparas en ese año.

    IEA – Internacional Energy Agency – (2006)

     

    Países o Regiones Lámparas Incandescentes (unidades) Lámparas LFC (unidades) Otras (unidades) Totales (unidades)
    USA 2.500.000.000      
    China 2.500.000.000 355.000.000    
    Asia-Ex Unión Soviética 3.200.000.000      
    Europa 1.800.000.000      
    Otros 3.200.000.000      
    Totales 13.200.000.000 1.100.000.000 4.100.000.000 18.400.000.000
    Participación 72% 6% 22% 100%

    Estados Unidos y China son los principales consumidores de lámparas incandescentes con más de 2.500 millones de unidades cada uno. Las ventas en el resto de Asia y países de la ex – Unión Soviética se estimaron en 3.200 millones de unidades y Europa alrededor de 1.800 millones de unidades.

    En contraste y para el mismo año 2003 las de bajo consumo LFCi se estimaron en 1.100millones de unidades representando el 6% del volumen del mercado global de lámparas siendo China el principal consumidor con un volumen de 355 millones de unidades representando el 30% del volumen del mercado global de lámparas de bajo consumo.

    La participación del mercado por volumen de las LFCi es muy variable de país a
    país. En los Estados Unidos, y para el 2004, representaron un 3% mientras que en Europa representaron el 10% de las lámparas incandescentes vendidas. Japón y también Filipinas utilizan en sus hogares generalmente una buena cantidad de lámparas fluorescentes lineales y pocas incandescentes mientras que en China se estima que las ventas de LFCi alcanzaron en el 2002, un 14% del volumen incandescente.

    5.3 Participación de las lámparas FLCi en el sector residencial

    Conocidos los volúmenes de ventas, también se analizó cual es la participación de ambas lámparas a nivel del sector residencial. Este sector debería ser el más propenso al cambio ya que hablamos de cambiar en el mismo portalámpara una incandescente quemada por una LFCi siempre y cuando no presente problemas de tamaño y/o volumen.

    Sin embargo, nuevamente los números varían de acuerdo a los países. Al hablar del sector residencial, nos vamos a referir a la cantidad de unidades instaladas por hogar. La OCDE (3) que agrupa unos 30 países, estimó en 1999 (Kofod) que había un promedio de 0,8 LFCi por hogar en sus asociados con variaciones que van desde 0,1 LFCi por cada hogar en los OECD de Australasia y Norteamérica y llegando hasta 1,5 LFCi en los OECD de Europa.

    Datos más recientes registran crecimientos. Inglaterra creció de 0,7 LFCi por hogar en 1990 hasta alrededor de 2 en el 2005 (DEPRA, 2005).

    Dinamarca (EURECO 2002) creció de 2,4 a 3,6 LFCi por hogar en 2002.

    En países que no integran la OECD hubo importantes instalaciones de LFCi respecto a la cantidad de lámparas promedio por hogar.

    Por ejemplo China, tiene un promedio de 6,7 lámparas por hogar y de ellas, 1,5 (es decir el 23%) fueron informadas como LFC en 2003 (ACMR,2004).

    Brasil (Januzzi 2005b) si bien no se tiene una precisión sobre los promedios de lámparas por hogar, sin embargo el volumen de las lámparas vendidas LFCi llegó al 24% de las lámparas incandescentes vendidas en el período 2000 – 2004.

    Si asumimos que el 90% de las lámparas incandescentes y el 75% de las LFCi se destinan al sector residencial y considerando que la vida útil de una LFC es de, por ejemplo, 6 veces la de una incandescente, hacia finales del 2004 podemos concluir que en el caso hogares de Brasil habrá el mismo promedio de lámparas incandescentes que de lámparas LFCi (IEA, 2006).

    En general y a pesar de todas las campañas, promociones, regulaciones, etc., los promedios por hogar a nivel mundial y en el mejor de los casos van desde 1 a 1,5 lámparas por hogar con algunas excepciones.

    6. Situación Argentina en el consumo de la energía eléctrica

    En términos energéticos, para el año 2005, la facturación total de la energía eléctrica en nuestro país llegó a 80.166.400 MWh-año . La Tabla 1, nos indica la distribución de lo facturado por sectores.

    Como podemos apreciar, en el período 2001 al 2005, la demanda creció en un 15%. El área residencial representa un importante consumo del 28,5% y el área comercial un 18,52%. Es en estos sectores y principalmente en el área residencial donde podemos proponer un importante ahorro de energía en iluminación si sustituimos las clásicas lámparas incandescentes por lámparas de bajo consumo denominadas de aquí en más como LFCi.

    Para ello, es necesario conocer cuál es el consumo de energía eléctrica en iluminación. De acuerdo a las estimaciones efectuadas en el 2000 por ELI-Edesur (5), la iluminación representaba el 26% del total facturado.

    Por otro lado, estas estimaciones adjudican un 31% al área Residencial, 40% al área Comercial y Público, 11% al área Industrial, 16 % al Alumbrado Público y otros 2%.Esto significa (Tabla 2) y proyectando estos valores al 2005 que “el área residencial consumiría en iluminación un 8,06% del total de la facturación de la energía eléctrica”. Es decir 6.461.412 MWh-año.

    Para el año 2001, teníamos una población de 35.923.907 habitantes y una cantidad de 10.073.675 hogares. De acuerdo a la Tabla 1, esto nos indica que en promedio a cada hogar argentino se le facturó 2.137 kWh-año lo que equivale a una facturación promedio por hogar y por bimestre de 356 kWh. Utilizando la Tabla 3, veamos en cuanto reducimos el consumo anual por hogar si cambiamos una lámpara incandescente de 75W por una LFCi de 15W.

    El ahorro por un cambio de lámpara es de 87,6 kWh año. Para los 10.073.675 hogares significa un ahorro total de 882.454 MWh año. Si cada hogar consume un promedio anual de 2,137 MWh-año, significa que disponemos energía para 413.000 hogares nuevos. Si hacemos la relación entre el consumo anual promedio por hogar con este ahorro, significa consumir un significativo 4,1% menos de energía por año. Con respecto al total facturado a nivel país, significa un ahorro del 1,1%. Esto último es equivalente a reducir el consumo del alumbrado público en un 28,5%…

    Si observamos la Tabla 1, vemos que el crecimiento en lo facturado en el sector residencial entre el 2001 y el 2005, es del 5,8%. Este simple cambio de haberse hecho en el 2001 hubiera cubierto el 71% del crecimiento en ese sector. Con esto indicamos claramente el impacto en cuanto al consumo de energía producido por un cambio promedio de lámpara por hogar. Imaginemos el impacto con 2 a 2,5 unidades por hogar como vimos en algunos países europeos.

    En cuanto al impacto ambiental equivale a reducir la emisión en 442.000 tn de CO2. También nos podemos poner más ecológicos y considerar que 1.000 km2 de bosques absorben 1 millón de toneladas anuales de CO2. Por lo tanto la reducción en 442.000 tn de CO2 equivalen a la absorción de un bosque de 442 km2 . La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene una superficie de 202,04 km2 y podemos decir que nuestro bosque adulto es de 2,19 veces la superficie de la Ciudad.

    Tabla 1. Facturación de energía eléctrica en MWH por tipo de usuario final –Años 2001-2005.

    Usuario Final 2001 MWh 2002 MWh 2003 MWh 2004 MWh 2005 MWh Participación por usuario sobre el total facturado en 2005
    Residencial

    21.523.375

    20.643.499

    20.939.548

    21.770.991

    22.850.000

    28,50%
    Comercial

    12.687.655

    12.286.750

    12.187.079

    14.135.649

    14.850.000

    18,52%
    Industrial

    27.528.995

    26.804.361

    29.903.220

    >

    31.814.825

    33.410.000

    41,68%
    Obras Sanitarias

    902.886

    669.567

    964.987

    1.008.029

    1.063.000

    1,33%
    Alumbrado Público

    2.682.187

    2.798.431

    2.810.455

    2.936.750

    3.097.000

    3,86%
    Tracción Eléctrica

    508.826

    314.009

    540.913

    583.423

    590.000

    0,74%
    Riego Agrícola

    473.597

    489.445

    588.630

    751.613

    790.000

    0,99%
    Oficial

    2.187.660

    1.951.143

    2.007.066

    1.942.049

    2.040.000

    2,54%
    Otros

    683.931

    720.135

    1.581.699

    670.975

    704.000

    0,88%
    Electrificación Rural

    590.438

    598.207

    633.272

    734.648

    772.400

    0,96%
    Total Facturado

    69.769.530

    67.275.547

    72.156.869

    76.348.952

    80.166.400

    100%

    Fuente: Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. Secretaría de Energía. Dirección Nacional de Prospectiva

    Tabla 2 – Consumo facturado en iluminación por sectores – Fuente: Efficient Lighting Initiative-Edesur-Argentina

    SECTOR Participación

    (%)

    Participación MWh-año MWh-año Participación en el Total de Energía Facturado (%)
    Residencial 31 6.461.412 8,06
    Comercial y Público 40 8.337.306 10,40
    Industrial 11 2.292.759 2,86
    Alumbrado Público 16 3.334.922 4,16
    Otros 2 416.865 0,52
    TOTAL 100 20.843.264 26

    Si finalmente queremos ver el tema con respecto a los automotores, podemos hacer la siguiente consideración: se estima que el 81% de los autos vendidos en la Argentina utilizan nafta. Este carburante produce 2,37kg de CO2/litro frente al gasoil que es más contaminante (2,77kg de CO2 /litro). A su vez la marca más vendida consume 1 lit/10km y se calcula un promedio de 12.000 km anuales. Esto resulta en una emisión de 2,844 tn CO2 por vehículo y por año. Con una lámpara LFCI de 15W por hogar evitamos la emisión de 442.000 tn de CO2 esto equivale a 155.400 automotores de este tipo circulando durante un año. Un dato interesante para incorporar es que este vehículo genera 237g CO2 / km. La Unión Europea clasifica bajo esta medida la contaminación. En España, por ejemplo, un vehículo como este paga impuestos por matriculación del 14% si es mayor a 200gCO2/km mientras que los de hasta 120 gCO2 /km no pagan. Por supuesto hay una escala intermedia entre ambos extremos.Tabla 3 – Cuadro comparativo de consumo y reducción de CO2 de lámparas incandescentes respecto de las LFCi

    Lámparas Incandescentes Ineficientes (W) Lámparas LFCi Equivalente Eficiente (W) Ahorro Energía Eléctrica Anual (kWh-año) Reducción de Emisión de CO2 (kg /año)
    100 20 116,8 58,4
    75 15 87,6 43,8
    60 12 70,0 35,0
    40 8 46,7 23,4

    Base de Cálculo:

    Ahorro de energía eléctrica anual: kWh = (75W – 15W) x 4h x 365días /1000

    Reducción de emisión de CO2 : 1kWh = 0,5 kg de CO2 (Factor de emisión de la red Argentina de energía eléctrica (Año 2006), Margen de operación promedio 2004,2005,2006 = 0,5kg CO2 / kWh)

    Fuente: valor estimado conjuntamente entre la SA y DS, Secretaría de Energía y expertos de la JICA en el marco del proyecto de cooperación sobre fortalecimiento de capacidades para el MDL (Mecanismo para un Desarrollo Limpio) en Argentina.

    6. Ventas de lámparas por volumen a nivel argentino

    Hemos visto datos a nivel mundial y también a nivel de los principales países que más energía consumen. En el caso argentino, podemos decir que en promedio anual y en los últimos tres años, se importaron y fabricaron unas 120 millones de lámparas incandescentes por año y se importaron unas 15 millones de lámparas de bajo consumo LFCi por año. No es despreciable que en el caso argentino, el total de las lámparas de reemplazo directo a un mismo portalámpara, las de bajo consumo representan un 13% del lote anual.

    Sigamos en la búsqueda de parámetros que nos permitan, frente a la falta de mayores precisiones estadísticas actuales, como podríamos orientarnos en esta temática del la iluminación en el sector residencial. Asumamos un valor promedio para lámpara incandescente de 60W. Si para el 2005 el consumo en iluminación residencial fue de 6.461.412 MWh-año esto lo podríamos expresar en cuanto a cantidad de lámparas incandescentes de 60W promedio por hogar y considerando, como ya hicimos, 1460 h anuales(4 h x 365 días):

     Esto significa 7,4 lámparas por hogar normalmente encendidas durante 4 horas diarias por día y durante los 365 días del año. Recordemos que China daba 6,7 lámparas por hogar con una población de 1.260 millones de habitantes y una venta anual de 2.500 millones de lámparas incandescentes y 350 millones de LFCi. En el caso argentino, debemos considerar (2001) una población de 36 millones de habitantes con una venta de 120 millones de lámparas incandescentes anuales y 14 millones de lámparas LFCi anuales.

    Conclusiones

    En otras palabras, lo hecho en Argentina se asemeja a lo logrado a nivel mundial. Pero aquí cabe, entre otras cosas, aclarar algo muy importante y que definirá realmente si podemos alcanzar la meta en la cual podamos reducir en 50% el consumo de la iluminación residencial. Esto significaría reducir en un 4% el consumo nacional. El objetivo está estrechamente relacionado a la calidad de la lámpara LFCi y el poder asegurar al usuario que el producto adquirido a un precio mayor que la incandescente se amortizará rápidamente. Que los valores indicados en su envase son reales.

    Recordemos la polémica desatada por un informe sobre el ensayo de 544 unidades de 17 marcas de lámparas LFC, todas importadas de China, llevada a cabo en el Laboratorio de Luminotecnia del Centro de Física y Metrología DEL Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

    “…en una de las marcas, el 66% dejó de iluminar antes del 2 a 3% de su vida útil declarada…en otras marcas, un porcentaje importante dejaba de funcionar apenas a las 100 horas de encendida…daban menos luz que lo declarado…otras interrumpieron su funcionamiento y produjeron cortocircuitos en la instalación…a pesar de llevar en su envase el sello de seguridad eléctrica “S”, basado en certificaciones de organismos privados…etc. “ (La Nación 22/09/2006).

    Entonces lo que sí podría ser parte de una resolución o ley es definir los parámetros mínimos que deben cumplir estas lámparas LFCi que deben reemplazar a las incandescentes. Así se ha hecho en otros países. De otro modo corremos el riesgo de bajar el consumo pero a un costo exorbitante que finalmente no podrá ser afrontado por el usuario. Dicho de otra manera, en el caso mejor, según el análisis del INTI y de acuerdo a la marca elegida, tendremos que comprar igual o mayor cantidad de lámparas LFCi que incandescentes por año y a un precio mucho mayor. El proyecto no tiene futuro y encima tampoco tendremos lámparas incandescentes…si ya se prohíbe.

    Este problema es un clásico nuestro y también de nuestra Latinoamérica. Nos proponemos estar al nivel de los países desarrollados, tomamos y planteamos los temas de gran importancia como lo es el energético y el cambio climático. Nos acoplamos. Pero nos olvidamos que no tenemos infraestructura financiera y a veces técnica para realizar una fiscalización de los objetivos. Recordemos todo el trabajo realizado con el tipo y la puesta a tierra de los toma corrientes, su prohibición y finalmente su comercialización en veredas de la ciudad de Buenos Aires.

    Entonces establecer las Normas que deben cumplir las LFCi separándolas entre las de uso residencial con un grado de exigencia y las de uso profesional (Comercios, etc) con un mayor grado de exigencia. Por ejemplo se podrían utilizar las especificaciones técnicas ELI u otras similares y establecer un control a través de laboratorios reconocidos para evitar lo que se detectó de las importaciones. Esto es beneficioso primero para los recursos energéticos del país. Se trata de hacerlos viables. También se beneficia el importador o integrador y el usuario final.

    Referencias

    (1) Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable- Fundación Bariloche. Inventario nacional de la república Argentina de fuentes de emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero, no controlados por el protocolo de Montreal
    (2) IEA-International Energy Agency
    (3) OECD-(Organisation for Economic Co.Operation and Development
    (4) Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicio. Secretaría de Energía. Dirección Nacional de Prospectiva.
    (5) ELI Efficient Lighting Initiative, implementado en Argentina por EDESUR.

     

    Comentarios realizados a este articulo:

    • PorTomás Adolfo Aguilera: Sería una buena idea que la Asociación, AADL publicara más artículos técnicos como el presente. El tema NOTICIAS está muy bien en la página, pero hace falta más artículos técnicos. En general puede decirse que está muy buena la página. Gracias AADL

    • Por Anónimo: Artículo interesantísimo. Felicitaciones Ing. Descheres, es un orgullo contar con profesionales como Ud.

    • Por Anónimo: Este artículo está redactado y encarado al estilo de las mejores publicaciones técnicas a nivel mundial. Es sorprendente que teniendo a un profesional de la talla del Ing. Luis Descheres, no se le de un lugar como columnista en la revista de la AADL

     


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