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Alumbrado público: proponen perfeccionarlo para bajar costos

Según expertos del Laboratorio de Acústica y Luminotecnia de Gonnet (el LAL, perteneciente a la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, CIC)

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/cienciasalud/nota.asp?nota_id=1001982&origen=rankingLeidas

El diario La Nación publica una entrevista a especialistas del LAL que trabajaron en una experiencia piloto de Olavarría. Allí aconsejaron, como primera medida, reemplazar las viejas lámparas de vapor de mercurio de 250 vatios (aproximadamente el 77% de las instaladas) por las más eficientes de vapor de sodio.

Además de aumentar la seguridad de las personas y evitar accidentes, un alumbrado público eficiente disminuye notablemente el gasto de energía eléctrica, algo que actualmente constituye un objetivo prioritario para el país.

Para lograrlo, existen especialistas que determinan las características que debe cumplir el sistema de alumbrado en calles y caminos.


Precisamente, un equipo de expertos del Laboratorio de Acústica y Luminotecnia de Gonnet (el LAL, perteneciente a la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, CIC) puso a prueba sus criterios técnicos cuando la cooperativa a cargo del alumbrado público de la ciudad de Olavarría (Coopelectric) les pidió apoyo para efectuar un plan de reconversión eléctrica del sistema de iluminación, a fin de ahorrar energía.

“Si el sistema está bien diseñado, se obtienen los valores medios y la uniformidad de iluminación indicados en las normas nacionales y se logra una buena visión al menor costo posible”, afirman los expertos en luminotecnia.

Agregan que si para ahorrar energía se apagan fuentes de luz o se baja la potencia de las lámparas arbitrariamente, la iluminación deficiente puede ocasionar accidentes o favorecer hechos de violencia. Por otra parte, aumentar la iluminación por encima de cierto nivel incrementa mucho los gastos sin mejorar la visibilidad.

Una experiencia modelo

Los especialistas del LAL que trabajaron en la experiencia piloto de Olavarría aconsejaron, como primera medida, reemplazar las viejas lámparas de vapor de mercurio de 250 vatios (aproximadamente el 77% de las instaladas) por las más eficientes de vapor de sodio.

Habitualmente se emplean en este cambio lámparas de sodio de 150 vatios, pero el estudio de las características de las calles céntricas de la ciudad, anchas, poco arboladas y con edificación baja, concluyó que podían utilizarse lámparas de 100 vatios. Se mantuvo el número existente de cuatro columnas de alumbrado por cuadra, ya que daban una iluminación uniforme, y con ello se bajó el consumo por cuadra de 1000 a 400 vatios por hora.

Un factor importante en el sistema de alumbrado son las “luminarias”; es decir, los artefactos que contienen las lámparas. Su misión es distribuir la luz a lo largo de la calle y proteger la lámpara de la intemperie, de los golpes y de pájaros e insectos. Como una lámpara no emite la misma intensidad de luz en todas las direcciones, el diseño de una luminaria es específico para cada tipo de fuente de luz.

De este modo, el simple reemplazo de una lámpara por otra más eficiente no necesariamente mejora la situación, ya que las diferencias en forma, tamaño y posición generalmente alteran el modo en que la luminaria distribuye la luz sobre el área a iluminar.

Cómo hacer la reconversión

Por eso, los profesionales del LAL colaboraron con los de Coopelectric en la confección de los pliegos de licitación para cambiar las luminarias por otras más eficientes. Para seleccionarlas se hizo una prueba con todos los modelos ofrecidos, en una calle que tenía las dimensiones físicas y las columnas de alumbrado típicas del trazado de la ciudad.

En esta “calle promedio” se montaron consecutivamente, en una noche, todas las luminarias, lámparas y accesorios ofertados, con tensión controlada, y se midió la iluminación que emitían. Los equipos que cumplían las condiciones pedidas se ensayaron en el LAL para comprobar que tenían la resistencia mecánica, a la corrosión y la hermeticidad requeridas. Luego se efectuó una licitación entre los productos y los finalmente seleccionados fueron controlados nuevamente en el laboratorio.

Los expertos en luminotecnia del LAL ofrecen repetir esta experiencia piloto en otros municipios. Ellos estiman que en la provincia de Buenos Aires hay aproximadamente 1.400.000 luminarias y que cerca de la mitad de ellas podrían mejorar su eficiencia con equipos de mayor calidad. Consideran que disponen de la tecnología para hacer la reconversión y que su costo podría financiarse en pocos años con el ahorro de energía.

Por Irene Maier Para LA NACION

Cómo se mide la luz

Para mejorar el diseño del sistema de alumbrado público de Olavarría, los científicos y técnicos del Laboratorio de Acústica y Luminotecnia de Gonnet, de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, tuvieron que medir con mucha precisión la intensidad y distribución de luz en las calles. La luz emitida por un equipo de iluminación genera sobre la calzada “iluminancias”, que son medidas por un “luxímetro”, un detector que se apoya sobre el pavimento. Lo que realmente percibe el ojo es la luz reflejada por los objetos: calzada, veredas, paredes, etc. Esta luz reflejada se llama “luminancia” y es más difícil de determinar. Se mide con un “luminancímetro”, compuesto por un fotodetector y un sistema óptico que enfoca pequeñas porciones de la superficie reflectante.

Publicado el dia: Martes 8 de abril de 2008


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